Con la tecnología de Blogger.

jueves, 25 de julio de 2013

Lo que soy

Mi nombre? Mi nombre no importa, nunca ha importado. Yo crecí dentro de una familia de clase media, en un mes cumpliré los 18 años, y si, así como muchos de ustedes crecí sabiendo que debía encontrar a mi tipo ideal. Y justo aquí a esta edad, es donde te encuentras perpleja porque en realidad no sabes a dónde ni con quien vas. Permitanme contarles acerca de mi personalidad, para que puedan comprender mi historia, que es por cierto completamente real. Soy una chica que creció entre el género masculino, ya que desde pequeña siempre fui mas apegada a mi padre y hermanos, y fui desplazada de mi madre por el infinito amor que hasta hoy en día mis padres le profesan a mi hermana mayor. Pero vale ya de tanta introducción, no?
Tengo una blanca y extensa sonrísa, mi cabello negro por debajo de los hombros, y aunque no soy muy delgada, me desarrollé bastante bien para mi edad. A lo largo de mi vida, siempre he estado rodeada de hombres, así que digamos, que aunque para mi corta edad, soy especialista en el género masculino.
Le conocí el año pasado, con una sonrísa basta, labios gruesos y carnosos, pestañas largas y ojos color café. Su estatura, deseable.. 1.75 cm. Y desde hacía un año que le conocí no me sentí atraída por el, (destaco el hecho que desde los 15 años que no tengo novio, porque a esa edad mme di cuenta que la mayoría de los adolescentes tanto masculinos como femeninos, son unos Pendejos) así que pensé que llegaría a los 20 años sin un novio, me evitaba a toda costa tener amigos con derecho o free’s, porque había decidido reservarme por competo a ese “chico ideal”. En el transcurso de ese año, confieso que una noche viendo TV en mi recamara, por accidente llegué a un canal donde pasaban porno lésbica, y en ese momento el maldito control no quería funcionar; lo miré conmocionada por casi un minuto y medio, y luego me di cuenta que no me dió asco, pero tampoco me gustó. Estaba en un momento donde mi mayor atracción era admirar un chico por televisión, y si, los asiaticos me encantan. Pero no quería ninguna relación. Llegaba el, repentinamente a mi casa, con su sonrisa enfadosa y hombros amplios, pero yo ni ojos tenía para él, a veces jugando le decía que era gay y el contestando mi burla y por mi forma de actuar en ocasiones meramente masculina me llamaba lesbiana, o “lesby” de cariñito. Y el seguía frecuentandome, me miraba con esos ojos que hasta hoy me doy cuenta, me derretían. Y luego, veía que hacía un año nadie me miraba, no tenía ningún pretendiente, y eso me molestaba, nunca he sido bonita, ni poseo un lindo cuerpo, pero estaba segura que mi actitud y forma de pensar siempre era la correcta, mi alegría contagiaba hasta al mas apâtico de la habitación, pero ni aún con eso veía un chico buscandome. Pasó un año, un año donde me deprimía por no ser atractiva a los ojos y corazón de un hombre, y llegué a pensar que quizá debía probar el lesbianismo y me declararía abiertamente bisexual, a pesar que llegaba al mismo canal en la TV no me sentía satisfecha, y mi depresión aumentaba. Opté por dejar mi fallido intento de bisexualismo, y me concentré de nuevo en mi heterosexualidad. Y llegó el dìa que debo contar, estaba sentada junto a él, jugando con nuestras manos, cuando sonriendo le pregunté si tenía novia, y el desviando la mirada me dijo que si, yo le felicité con una sonrísa, escondiendo mi moles
tia al saber su respuesta

No hay comentarios:

Publicar un comentario